Salir a correr es muy popular hoy en día. En estos últimos años, correr se ha convertido en uno de los deportes más disfrutados. Por desgracia, la carrera también está en un lugar destacado en la lista de lesiones. Mucha gente empieza a correr sin ningún tipo de supervisión, pero no olvides que no solo tu corazón y pulmones necesitan «ser entrenados», sino también tus articulaciones y músculos. Las alteraciones del sistema locomotor llevan su tiempo. Conviene dedicarle tiempo a elaborar un programa de entrenamiento.

La mayoría de las lesiones al correr son por sobrecarga como resultado de despegar y aterrizar los pies repetidamente, lo que provoca que tobillos, rodillas, caderas y espalda puedan sufrir cargas extremas. Las partes del cuerpo que pueden verse gravemente sobrecargadas al correr son las espinillas, los tendones de Aquiles y los tobillos.

Periostitis tibial
En un caso de periostitis tibial, el dolor se siente en el interior de la espinilla. La causa suele ser la suma de varios factores como correr sobre una superficie demasiado dura, un calzado incorrecto o un tiempo de recuperación insuficiente entre dos sesiones de entrenamiento.
 
Tobillo
Una lesión muy frecuente al correr son los esguinces o torceduras de tobillo. En la mayoría de los casos, la lesión se produce tras aterrizar con la parte externa del pie, doblándose demasiado la planta hacia adentro. En la parte exterior del pie, la cápsula, los ligamentos y los nervios pueden sufrir daños a causa de la hiperextensión. En el interior, el cartílago puede dañarse por la excesiva compresión. En función de la gravedad de la lesión, el tejido del exterior está estirado o desgarrado. Este daño provoca una hemorragia en el tobillo. En consecuencia, se hincha, aparece un hematoma (pasado un rato) y empieza a doler.

 

El tejido dañado se cura de forma natural del mismo modo que una herida en la piel. Sin embargo, el músculo y la fibra nerviosa no recuperan automáticamente su funcionamiento original. El músculo y la fibra nerviosa deben ser entrenados. Esto se puede hacer con sencillos ejercicios de equilibrio. Además, hay que proteger el tobillo para evitar el riesgo de recurrencia. Una tobillera Push Sports es una excelente solución.
Un buen calzado de correr con un tacón macizo puede reducir el riesgo de esguinces.

Rodilla
La lesión de rodilla más común al correr es la irritación del cartílago de detrás de la rótula. Se trata de un dolor a menudo difícil de localizar que se percibe alrededor y detrás de la rótula. El dolor se produce principalmente al correr o después. Al flexionar y extender, las rodillas pueden «soltar chasquidos» y a veces hincharse después de un gran esfuerzo (¡correr!).
Un fisioterapeuta deportivo o médico deportivo puede hacer un diagnóstico, en función del cual se podrán tomar las medidas correctas. Las posibilidades incluyen buen calzado, ejercicios para fortalecer los músculos, estiramientos y suficiente recuperación, o llevar una cincha rotuliana o rodillera Push Sports.

LESIONES COMPATIBLES

Lesión de rodilla

Knee injury

Lesión de rótula

Patella injury

Lesión de codo

Elbow injury

Lesión de pulgar

Thumb injury

Lesión de tobillo

Ankle injury

Lesión de muñeca

Wrist injury

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